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"La Solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo"

viernes, 16 de mayo de 2014

SEGUIMOS CON LAS HISTORIAS

Que rico estofadito  se preparó ayer, y para que no nos sepa a poco, lo aderecemos además con los relatos del concurso

SOY PAQUITA Y ESTA ES MI HISTORIA

Soy hija de pescador, mi padre y su hermano pescaban juntos y, la temporada de verano nos íbamos a vivir a la orilla del río. Nos bajábamos las dos familias. Hoy se diría, ir de camping.
Muchas gentes no saben lo que es despertarse y disfrutar de ese olor a naturaleza pura.
La vida que hacíamos era jugar y hacer figuritas de barro y ponerlas a secar para formar nuestras casitas, y nos hacíamos nuestras muñecas de trapo.
Las hacíamos los vestiditos nosotras mismas, esos eran nuestros juguetes. Mi primo y mi hermano fugaban a la peonza. Pasábamos mucho tiempo solos porque mi madre y mi tía se subían al pueblo a vender los peces que habían pescado el día anterior, y nos contaban lo que decían, ¡¡peces vivos mujeres, que tenéis que preparar el almuerzo a los maridos que se van a trabajar!! Eran las historias que  nos contaban y los chascarrillos que las decía las mujeres, como que, “eran la alegría del amanecer la voz de las pescaderas.”.
Sabes lo que recuerdo con mucho cariño la amistad que tenían con los vecinos que allí tenían. Cerca estaban las huertas de Fausto y Julián.
A la hora de la comida o la cena bajaban con sandías, melones y hortalizas que ellos tenían y mis padres les daban peces.
Una cosa que recuerdo es como sabíamos cuando era domingo, ese día mi madre nos compraba chocolate para merendar, ese chocolate era marca Colino, y mi padre nos daba un paseo en barca.
Una cosa muy divertida era cuando se acababa la temporada de verano. Mi otro tío bajaba con su familia a comer el guiso de peces que era lo típico de antaño, hacer el guiso a la orilla del río hecho por los pescadores. Allí se comía y se bebía hasta que se iba la luz, luego ya sin luz empezaban a cantar que ellos lo hacían muy bien y una coplilla que no se me olvida es…
Asómate a la puerta a ver quien pasa. Niña los pescadores ya van pa casa
Si te preguntan quién eres responde con alta voz .Las familias pescadoras con más salero que el sol.
-Paquita Sanchez Rojas-



RECUERDOS DE MI NIÑEZ

Tengo recuerdos de mi niñez muy bonitos y los recuerdo con nostalgia.
Yo he vivido siempre en la calle del Alamillo que va desde la Cé a San José. Era una calle muy concurrida, pues por allí pasaban todos los domingos al futbol las gentes a las que las gustaba, y aseguro que subía muchísima gente.
También yo con mis amigas íbamos, pero no teníamos dinero,  siempre estábamos a ver si nos podíamos colar sin pagar. También entre semana en San José a las tres de la tarde tocaban la campana a los gozos y, subía mucha gente con sus sillitas, y muchas, con macetas de algarrobas y alelíes para el santo.
Pero no se me puede pasar la procesión que también pasaba por mi calle. Cuando iban dando la comunión a los enfermos, que bonito lo ponían todo, el altar que cada mujer ponía en su casa y, antes de todo esto las mujeres ya habían trabajado muchísimo para jalbegar los patios, y las fachadas de las puertas. Ponían sus colchas y sus mejores mantones colgados en sus ventanas y, altares de cada una de las casas.
En mi calle había una cieguecita que siempre la daban la comunión y yo corría a su casa para verlo.
Bueno eran distracciones que teníamos entonces y que ahora las recordamos con mucho cariño. Los domingos yo me iba a la plaza con mis amigas y nos comprábamos castañas asadas de la tía María, tostones y pipas de la tía Justa que vivía en el ayuntamiento.
Y así pasábamos la tarde jugando en la plaza y la Soledad. Entre semana yo estaba casi siempre en la Cé, en casa de mi tía Jacinta, ella no tenía hijos a me quiso aporijar. Pero yo recuerdo que cuando podía me iba a mi casa, pero la recuerdo con mucho cariño, pues allí también tengo muchas cosas que siempre recordare con ternura y nostalgia.
Cuando venia mi tío del campo teníamos el agua al sol en un lebrillo para que se lavase los pies y, un caldo del cocido con un huevo, a mi me mandaba donde Venancio a comprar. En la Ce había muchas tiendas y tabernas donde los hombres cuando venían del campo entraban a tomarse su vinito. La Cé estaba siempre con gente, sin contar por las mañanas los puestos de mujeres que se ponían con cosas del huerto, tomates, pimientos, judías, patatas y toda clase de verduras, sin dejar atrás a las mujeres con sus cestas de peces y sus romanas, diciéndolas: Ten cuidao no  adelantes la romano que luego cuando llegue a mi casa los voy a pesar.
─ Anda toma uno para que te calles, luego dices que no te los peso bien, lo que tenias que hacer era llevarte todos y te los ponía baratos, que estos peces te aguantan hasta el sábado que venga tu marido, veras como le gustan.
─Bueno anda ya me has engañao hoy.
─¿Y las anguilas qué precio tienen?
 ─¿Bueno las anguilas hay pocas y cuando las traen...claro se las comen los más pudientes.
─Bueno Justa con estos peces yo tengo bastante, y gracias por ser tan generosa.
Y así transcurría mi niñez con la fada de tablas, dos trenzas y corriendo y brincando de una casa a otra. También iba al colegio de la señorita Julia, recuerdo que tenía una virgen en la escalera que la teníamos que besar siempre que subíamos a clase.
Yo creo que fui una niña feliz. Deseo que todos los niños del mundo lo fuesen también pues ser niños es lo más bonito e inocente.
-Pilar de la Rosa Vazquez-

jueves, 15 de mayo de 2014

CONCLUIMOS HOY CON DOS HISTORIAS MAS

LA PUEBLA DE LOS SESENTA


Me acuerdo yo de la Puebla
Allá en los años sesenta
Los hombres iban al campo
Andando o en bicicleta,
Cuando iban los segadores
Con sus hoces afiladas
Para segar esos trigos
Como también las cebadas,
Salían muy tempranito
A eso del amanecer
Y llevaban un botijo

Con agua para beber,
Le ponían a la sombra
De un poco mies que segaban
Y así no dándole el sol
El agua más fresca estaba,
Seis segadores segaban
Otro cogía la mies
Le llamaban el atero
Los haces los hacia el
Los ataban con iscales
Que las mujeres hacían
Los hacían con esparto
Que del campo se traían
Las mujeres también iban



A segar las algarrobas
Que después hacían gavillas
Enredando unas con otras
Los guisantes y tomates
También ellas los cortaban
Y cogían las aceitunas
Que los hombres vareaban,
Después cuando se venían
Al terminar la jornada
Tenían que hacerla cena.
-Juan Jose Tarifa-


MI NIÑEZ

Yo sagrario, nací en la puebla el 4 de junio  de 1948.
Soy la segunda de cinco hermanos, con lo cual niñera de los tres pequeños. Recuerdo  cuando venían aquellos titiriteros por las calles con una cabra y un tambor, me tire toda la tarde detrás de ellos con mi hermana pequeña en barrancones en la cadera hasta que se durmió.
Vivíamos en el molino, había un patio muy grande y allí teníamos casi de todo para jugar. Las muchachas dibujábamos grandes truques donde jugábamos, teníamos cada una nuestra china de la suerte.
Jugábamos a la soga, al escondite, a caena y cantábamos bonita canciones en cada fuego. Cuando llegaba la primavera, como había tantas amapolas y flores silvestres, hacíamos collares muy bonitos, tejíamos las malvas haciendo vestidos de novias y trajes para todos, y mucho teatro. Tengo muy buenos recuerdos y grandes amigos de mi niñez.
Fui a la escuela de la señorita Julia, con ocho años junto a mis compañeras de clase hice mi primera comunión en el convento de los frailes, me acuerdo de llevar un vestidito corto, otras lo llevaban largo pero no me sentía inferior pues entonces era así, ojala todos los niños de la tierra pudieran contar cosas parecidas, pues antes ahora y siempre los niños, son niños.
También me viene  a la memoria, algunas navidades vividas en distintas etapas de mi vida.
Cuando eres niño la vives con ilusión e inocencia sin saber nada de marcas de juguetes, nos conformábamos con cualquier cacharro o muñeca de cartón, o con una naranja, jugando a ala pelota con ella, claro.
No teníamos televisión que nos anunciara tanta variedad y tan bonitos regalos, aunque para jugar antes como ahora cualquier cosa vale, pues los niños son niños.
Cuando eres joven las ilusiones son otras, como comprarte ropa, salir, ponerte guapa, pasarlo bien con tu pandilla, sobre todo si tenías novio, como lo llamábamos antes.
Cuando llegaba el día 31 íbamos al baila de invitación, que yo no sé que tenia eso de invitación, pues nadie te invitaba, solo era un lleno de gente de todas las edades, bailando, eso sí, agarrados cada uno con su pareja, si tenias o, a esperar a un chico te sacara a bailar, o bailabas con una amiga, pero lo pasábamos muy bien.
Cuando ya tienes cierta edad es otra cosa, si eres madre como yo, consultas ¿qué cenamos, donde nos reunimos cuántos somos? Pues cuando los hijos se casan como nos pasó a nosotros hay que compartir una cena en una casa y, la otra, en otra.
Comprendo que cada casa es un mundo, pero en mi casa nos reunimos, aparte de mis hermanos sobrinos y mis padres, unos años en una casa y otros en otra, y con la otra parte de la familia nos llamamos deseándonos lo mejor.
La navidad es tiempo para amar, para soñar para compartir. Nos nacen momentos de ternura, momentos de querer abrazar, de besar, de dar, de querer recibir.
La navidad es solidaridad y compartir recuerdos.
Mi madre nos cuenta historias que en sus tiempos ocurrían.
Que en muchos hogares esa noche ni siquiera pan tenían pero siempre había alguien que aunque fuera un poco de arroz y un cacho de bacalao a sus casas les traía. Que luego salían cantando casi siempre en cuadrillas y en casas que tienen lumbre se reunían o iban a misa del gallo toda la familia.
Hoy de eso nos reímos, preferimos ir de copas o ir de casa rural, o decir ¡vaya precio tiene la langosta o el caviar!, que no sé ni cómo se escribe, pues no lo he comido jamás.
Si he comido huevas de peces, que bien ricas están, o como nos dice la tele, angulas del norte, que parecen plexiglás.
Entre noviembre y diciembre hacíamos la matanza y luego con las mantecas y varios ingredientes más, hacíamos bollitos clásicos de navidad. Mea cuerdo cuando era niña y llegaban esos días, como no hacíamos no hacíamos deberes ni nada, quería ir con mi madre para poderla ayudar. Yo rallaba los limones y me chupaba los dedos, que me gustaba más que jugar.
Me acuerdo de muchas cosas, pero voy a terminar elaborando entre todos un buen postre, que aunque estemos en crisis, sobre todo estos días, no nos debería de faltar.
Ingredientes que vamos a necesitar:
Un poco de nuestro tiempo.
Paciencia ponemos más.
Pondremos cariño, azúcar  y poquitín de sal.
Entre hombres y mujeres lo deberíamos amasar, y el postre se llamaría: SOLIDARIDAD…
-Sagrario Martín Urda-

miércoles, 14 de mayo de 2014

LA OCASIÓN NOS REGALA TODAS ESTAS JOYAS

 EL COCIDO

Era un olor especial el que al amanecer empezaba a salir de las casas de mi  pueblo, era el olor del socorrido cocido.
Casi en todas las casas tenían garbanzos, bien de su propia cosecha, comprados a las vecinas, o recogidos de los que quedaban tirados en el suelo, después de la recolección en las tierras sembradas de estas ricas legumbres.
Las mujeres el día antes hacían cola en la carnicería para comprar los apaños del cocido, "como ellas decían".
Un trocito de tocino, un cuarto de carne de oveja y un trocito de espinazo, las que en invierno habían matado el cerdo podían echar un pequeño chorizo que coloreaba el caldo. 
Por la noche se echaban los garbanzos en agua fresca con un poco de sal. 
A la mañana siguiente muy temprano, se avivaban los rescoldos que habían quedado en la lumbre el día anterior, con unos sarmientos y leña de la que cortaron a las olivas.
Se ponía el puchero con su tripa apoyada en ellos con todos los ingredientes que darían a luz un cocido riquísimo.
Al lado un puchero pequeño lleno de agua que se mantenía caliente para añadir cuando el cocido consumía su caldo.
Eran horas y horas, las que cocía al rescoldo de la lumbre, borboteando despacito y sin parar.
Durante toda la mañana el puchero era observado por algún miembro de la familia, para que no se pegase, para que cuando llegase la hora de la comida éste estuviese en su punto.
Ya al salir a la calle, el primer olor era el de los sarmientos de la lumbre y el del cocido soltando su agradable aroma.
Al pasar por la puerta se solía escuchar. 
─¿María ya has puesto el cocido?, ¡qué bien que güele!.
─Si ya lo he puesto bien trempano, que luego vienen tós con un hambre que pa′ que.
─Pues yo lo voy a poner ahora mismo, que ma′ entretenío la Juana.
─Mientras que se va cociendo me voy a por el agua al caño, dejaré a mi madre al cuidao por si se seca que le añada, no me fío de dejarle cociendo solo que luego en el caño hay mucha gente y no puedes ir con prisa.
─Pues cógeme la vez que ahora voy yo, tengo los cántaros secos y también quiero lavar unas cosas, tengo que aprovechar que no está cogío el barreñón, que esto de ser tantas vecinas es lo que tiene.
Mientras las vecinas acarrean agua y barren las puertas de sus casas, el cocido sigue cociendo con su ritmo parsimonioso, los garbanzos no dejan de ablandarse al calor de la lumbre.
La mañana va avanzando. Los viejos sentados en la puerta también huelen el cocido y comentan…. 
─¡Qué rico está el cocido Mariano y como güele!
─Yo le comío tó la vida y no me canso, cuando era chico mi madre me dejaba al cuidao pa′ que no se quedara sin caldo.
─Ahora le echan carne de oveja y chorizo, pero yo le comío na′ más que con tocino.
─Qué tiempos Mariano, cuánta hambre hemos pasao, gracias a los garbanzos y al pan duro pa′ la sopa hemos subío parriba.
─Y qué rico que nos sabía Pedro, tos los días comíamos lo mismo y nos sabía a gloria, igualito que ahora que tienen de to′.
─¡Fíjate lo que ha cambíao la vida que las mujeres tienen el caño en la plazuela, y antes tenían que ir a las minas del canillo!, y gracias a los pozos.
─Poreso riegan tanto la puerta que corren los regueros a tutiplén.

Mientras la conversación seguía y seguía, el cocido sin prisa pero sin pausa no dejaba de inundar la casa con su agradable olor.
Ya los niños empezaban a llegar de la escuela y en la calle se oía su algarabía.
 -─¡Madreeee! ¿está ya la comida? ¡Qué padre ya viene por la calle abajo y ma′ dicho que te diga que si tienes vino, o que si entra en ka′ el tío patatero a por un cuartillo!
─¡Pero si no tiene ande traerlo!, dile que cómo lo va a traer, ¡cómo no se lo meta en la fartiquera!.
─¡Madre! dice que  se le da la tía Manuela en una jarra y que luego se la lleva.
─¡Dile que ya lo he traído yo!…. ¡qué hombre éste, sólo pensando en el vino, podía pensar en el pan, pero no, sólo vino, vino, vino! 
Ya la mujer tiene la mesa puesta, preparado encima de la mesa están, la cuchara, un trapo para limpiarse todos, el pan duro que es sobrado de días anteriores y la fuente grande y redonda de porcelana que su madre la dió en el dote.
Junto al puchero (que está cociendo en la lumbre) y a las socorridas cucharas que reposan en el cucharero que está colgado en la pared, ahora tienen lo necesario para hacer ricos cocidos y poder comerlos.
Junto con el cucharero, adornan la cocina el basal y el almirecero, que sostiene el almirez reluciente de metal.
A la vez que servía para machacar en la cocina, también servía de instrumento y acompañaba a los que cantaban rodeados de familia en las placenteras noches de la Navidad.
Pero volvamos a nuestro cocido humeante y oloroso que ya está a punto de hacer su último viaje a la mesa.
La comida ya está preparada, y la madre desde la puerta de la calle llama a voces  a los niños que están jugando en la plazuela.

─¡¡Pedroooo, sus queréis bajar que ya está el cocido en la mesa!!...
─Estos muchachos que no se cansan de jugar, cagustito cuando están en la escuela, ¡anda que la den tormento a la maestra!.

Los abuelos que están sentados a la puerta la dicen:

─Pero mujer déjalos que son muchachos, ¿yastán las sopas? que me están sonando las tripas, que no he comío na′ ende que almorcé.
─a ver si viene este hombre cántrao en ca′ la Manuela a por una jarra de vino, dice que quedaba poco, ¡en cuanto venga comemos!.
Ya el padre entra por la puerta con la jarra de vino en la mano. 
─Anda Andrés date prisita que yastá el pan duro en la mesa pa′ que eches las sopas, y echa bastantes, que éstos están muertos de hambre, a este paso necesitamos una arroba de garbanzos.
─¡María tráete unas acetunas del cántaro que las de hogaño están mú guenas y mu duritas!, mira que pasé frio pa′ cogerlas.
─Pos las podías haber cogio tú, que no piensas na′ más que en el vino. 
El hombre con su vieja navaja en una mano y en la otra un pan duro hace trozos finos y pequeños del pan, éstos van cayendo a la fuente blanca y redonda de porcelana. 
Ya todos están sentados a la mesa, los abuelos, el pequeño Pedro y sus padres. Todos están deseando saborear el rico cocido, su caldo ablandará el pan duro que espera en la fuente blanca y ellos tendrán la suerte de saciar su hambre.
Todos ellos ya tienen sus correspondientes cucharas en la mano y con mucho apetito miran hacia el ennegrecido puchero que despide ese olor tan rico.
María echa con cuidado el caldo que está muy  caliente, en la fuente, deja el puchero  a un lado de la mesa  y sentándose en su silla coge la cuchara que la está esperando con impaciencia.

─María qué güeno está el cocido con la carne de oveja, el tocino y el chorizo de la matanza, no me canso nunca de comerle,
¿A  que si  padre?
─Pós si Andrés  que está mú rico. Igualito que antes namasque con un cacho tocino, y rancio, que salía el caldo más amarillo que las cañalejas, y con un regustillo raro.
─Padre los tiempos han cambiao y esperemos que sigan cambiando, por lo menos que no nos falten los garbanzos y el pan, aunque sea duro. 
Todos comen en la misma fuente, ya que, en estos tiempos que corren es la costumbre más habitual, que todos compartan el mismo plato y beban en la misma jarra o el mismo botijo.
Dejamos a nuestra  querida familia comiendo su sabroso cocido.
Y  aquí terminamos esta historia hecha con cariño  y desde lo más profundo de mi corazón.
--Soledad Barroso--   





RÍO TAJO

Río tajo, río tajo
Lo que me gustaba ver
Como los pescadores
Allí tiraban la red.

Terminaban la jornada
Y tenían que caminar
Con los trasmallos al hombro
Y sin poder descansar 

Llegaban al mono del puente   
Y tenían que mirar
Si estaban los de tricornio           
Y les podían multa



Eran tiempo muy difíciles
De hambre y necesidad 
Cuando llegaban a casa
Allí si podían descansar 
Para recupera fuerzas
Y al día siguiente

Empezar.
-Paquita Sanchez Rojas-




LAS HISTORIAS DE LA PUEBLA.

En esta ocasión, y como lo prometido es deuda, hemos decidido amenizaros las fotografías de los menús de las últimas semanas con los relatos de la gente que participó en el concurso solidario "Dona tu historia"


AQUELLOS HOMBRES

Aquellos hombres de antes
Que vivieron en la puebla
Yo quiero aquí recordarles
Porque merecen la pena
A estos hombres que pasaron
Todas las calamidades
Por ganar unas pesetas
O a lo peor unos reales,
Si se querían calentar
En los inviernos de frio
Iban andando a buscar
Leña seca al lado del rio
Se lo traían al hombro
Siempre que no les pillara
La guardia civil o un guarda
Que a veces se la quitaba
Algunos de ellos se iban
A labranzas de guarreros
Y solo por la comida
Estaban el año entero
Otros se iban de gañanes
Estos araban las tierras
Sembraban los cereales
Que trillaban en la era,
Otros iban a regar

Y como sus compañeros
Dormían todos en el campo
En camastros o el suelo
A su cansa no venían
Para cambiarse la ropa
Al mes o a los quince días
El sábado que les toca
De ahí el refrán que decía
Hay sábado sabadete
Me pondré la ropa limpia
Y echaremos un polvete.. 
-Carmen Maldonado-

COMO RECUERDO MI PUEBLO

A mi pueblo lo recuerdo con mucha nostalgia de cómo era, a como es.
Te hablaré de nuestro rio tajo con aquellas aguas cristalinas donde todos pedíamos ir a bañarnos y con la merienda que llevábamos preparada, por ejemplo una tortilla de patata, nos teníamos que conformar, no teníamos para más, pero que felices éramos.También recuerdo esos patios con tantas vecinas y tanta vida. Qué tiempos aquellos, que armonía teníamos todos.
Si alguna madre se iba a trabajar la vecina que quedaba, cuidaba de pequeños y mayores como si fuesen su propia familia.
El pueblo era totalmente distinto con sus caños de aguas claras, de mujeres con los cantaros a la cadera acarreando el agua desde horas muy tempranas.
Les podría nombrar todos, el de la plazuela de Justino, ahora más conocido por la plazuela del viernes, el caño chico, el caño grande y el de la plazuela de redondo.
También no hay que olvidar a nuestra torre de San Miguel que se divisa desde muchos puntos del pueblo, también es la que nos avisa de los acontecimientos que en nuestro pueblo pasa..
Como no hablar de nuestro paseo de la Soledad que tantos recuerdos nos trae. El nogal, porque no mencionarlo, ese patio con esos árboles llorones que había, al final se quitaron y el patio se convirtió en una discoteca moderna en la que reinaba la pista de cemento y las luces de neón. Qué bonitos recuerdos y como cambiaron con el paso del tiempo. No quiero despedirme sin hablar de los encierros, la verdad es que soy una enamorada de ellos y hoy con los años que tengo todavía los sigo disfrutando.
                             - Pilar Martín de Eugenio-


miércoles, 7 de mayo de 2014

SEMANA LITERARIA


Queridos amigos aquí os dejamos el vídeo con el que tuvo comienzo el Domingo 27 de abril, la Gala Literaria.
Los objetivos se cumplieron, las expectativas que teníamos se saldaron de sobra.
Todo un éxito, de público, de participantes y de  recaudación. Gracias a Maria Elena, por haber organizado un evento tan impresionante de manera desinteresada, sin rechistar, asumiendo la tarea como si hubiese partido de ti, nos dijiste: "no os agobiéis, yo lo organizo" ha salido de lujo. !!Gracias!!
Todas las asociaciones y participantes, gracias a vosotros también, por que hicisteis que esta gala fuera amena, divertida, emotiva...mas un sin fin de adjetivos mas que no ponemos, por que estaríamos así toda la entrada.
Gracias a ti Felix, por que presentando eres un Crack aunque no te guste escucharlo.
Gracias a ti Antonio, que no sólo eres una artista, si no que estás ahí siempre que te pedimos colaborar con nosotros, gracias Luis y Diego, por amenizar con vuestras manos mágicas...
Gracias Semillas del Arte, es imposible organizar algo de la Puebla sin vosotros, y es que vuestro folclore a todos lo pueblanos nos emociona, gracias.
Gracias a Luilli Lobo, por participar y por permitirnos además disfrutar de tú gracia.
Gracias a las chicas de Asc. Melibeas por que con su arte llenaron el escenario.
Gracias a los pequeños del grupo de teatro de Maria Elena y del AMPA... por regalarnos un maravilloso espectáculo
Gracias a  Los actores que leyeron los textos. Oscar Luengo, Esther Cordero, Miguel Carrasco y Rual
A los actores y colaboradores de la Recua, por que también les vimos por ahí.
Gracias a Miguel Carrasco, por que ha colaborado muy estrechamente con nosotros.
Gracias al ayuntamiento por prestarnos la casa del la cultura y a Andi.
Gracia a los/as participantes del concurso... Montserrat Calderón    Gregorio Rivera Soledad Barroso    Pilar Martín de Eugenio   Pilar de la Rosa    Paquita Sanchez Rojas  Sagrario Martín Urda    Carmen Maldonado Juan Jose Tarifa.  Los once relatos son dignos de un libro y en breve los leeréis aquí. Además gracias a los participantes del concurso literario "Dona tú historia"  se diseñó el marco de esta gala, sin ellos no hubiese tenido sentido.

Pero aquella bonita semana de abril no sólo celebramos la Gala del día 27. Con motivo del día del libro celebramos un maratón de lectura en el museo dela celestina, justo el día 23 de abril, donde participaron todas las chicas del grupo de lectura del centro Cívico, capitaneadas por Soledad Barroso !Gracias chicas!
Coincidiréis con nosotros en que fue maravilloso, escucharos relatar todos esos cuentos, había cuentos cortos, pícaros, cuentos para pensar, para emocionarnos... Precioso. 
Por último y no por ellos menos importante el pasado jueves 24 de Abril se vivió una jornada extraordinaria  en el museo de la Celestina.  
Los profesionales de los servicios sociales, mas centro de salud, aunaron fuerzas e ideas, con los profesionales de la Ludoteca y voluntarias escritoras, para crear una jornada solidaria a Beneficio del comedor. La idea era generar un ambiente mágico de cuentos y espectáculo para los más pequeños, tanto de la Ludoteca como del municipio en sí. Sin experiencia, sin hábito y con  apenas con unas pocas horas de reunión entre todos, creamos un primer evento de cuentacuentos, en el maravilloso entorno del museo de la Celestina.  Esperamos que se hayan divertido mucho y agradecemos a todos los padres asistentes su ayuda y sobre todo su donativo al comedor !Gracias!.


Gracias a estos tres eventos hemos recaudado unos buenos euros que ya están en destino, en las carnicerías y pequeños comercios de nuestro pueblo, para que no falte suministro en el "COMEDOR SOLIDARIO"

lunes, 14 de abril de 2014

LO MEJOR DE ESTE TIEMPO



El comedor sigue generando alegrías a mucha gente. La comida sigue siendo del gusto de todas las familias que acuden por que tienen hambre. Los voluntarios aún hoy siguen llegando. Los establecimientos siguen colaborando. Gracias a todos vosotros, pequeños comerciantes, sabemos que también habéis sufrido lo vuestro por al crisis y aún así habéis colaborado con esta causa tan noble.

Desde que comenzamos la campaña en navidad, hasta hoy la misma semana santa, donde ya huele a torrijas, ya se escucha el resonar de los tambores, de lejos se percibe el sonido de  las saetas, la risa de los mas pequeños que de la mano de sus papás acuden a acompañar a los pasos y hermandades, o aquellos que se van lejos a disfrutar a su manera de este tiempo en familia.
Es un momento muy bello, para los cristianos y para los que no lo son, pues este tiempo incluye un sacrificio muy grande el que Jesús hizo por todos. Por eso, aprovechamos para agradecer a los que llevados por los motivos que sean, donan su tiempo, su dinero, sus ideas, su espacio o  su establecimiento para que otros se beneficien de ello.
Informaros de que las cocineras siguen conduciendo el vagón del tren llamado "comedor solidario", el resto de voluntarios siguen aportando su granazo de arena, colocando, recogiendo, repartiendo, todos juntos son los protagonistas principales de esta historia. 
Pero ustedes, que donan y ayudan, también son protagonistas e integrantes de este proyecto sin ustedes no sería posible, al igual que sin los establecimientos, las empresas y la colaboración del ayuntamiento. Queridos pueblanos, es tiempo de reflexión, es tiempo de colaboración, es tiempo de pensar en el de al lado.
Transcurrida esta semana nos colocamos en la "Semana del libro" del 23 al 27 tenemos una serie de eventos para recaudar fondos para el "Comedor Solidario" .Os esperamos a todos, en ese maratón de lectura del 23 de abril a las 11:00 horas en el Museo de la Celestina. Por un lado sirve para leer y juntarnos, colaborar, el que así lo desee,con esta iniciativa y rendir homenaje al libro como no.
Después a los mas pequeños de la casa les esperamos el 24 de Abril en el museo de la Celestina. Nos han informado que van a venir una serie de personajes mágicos para hacerles disfrutar de una bonita jornada de cuentos.
Como colofón y para agradecer a todos su participación, el 27 tenemos la gala literaria. No es por nada pero esperamos que se llene, que la gente acuda a esta llamada. Recuerda es por una noble causa, te esperamos a las 19:00 en la casa de la cultura, no falles tu donativo es necesario. 


GRACIAS A TODOS LOS AGENTES CULTURALES POR OFRECERSE A PARTICIPAR EN LA GALA.
Cartel diseñado por Miguel Carrasco!Gracias a ti también!

miércoles, 2 de abril de 2014

ENSALADA DE PASTA Y ARROZ CON LECHE

1/04/2014

Abril ya está aquí con el llega el buen tiempo, los días se alargan y nos va apeteciendo las comidas mas fresquitas.


Este primer día de mes, las voluntarias han hecho un guiño, y con color y sabor han dado la bienvenida al mes de Abril y a la primavera, que aunque es verdad que comienza en Marzo, todos la identificamos con Abril.

Recordáis la historia de la Mahonesa, si, cuando Armand Jean du Plessis, Cardinal y Duc de Richelieu,  primer ministro de Luis XIII, ancló en Puerto Mahón  (Menorca), en las Islas Baleares, en 1756. Pues ya sabéis comos eran de exigentes los gobernantes y este reclamó comida tan pronto tocó tierra. Como no había nada preparado, y tampoco había mucho donde elegir, su cocinero apurado por las circunstancias, el apetito y el mal humor de su jefe, tomó lo que pudo, puso los ingredientes juntos y los batió hasta darles consistencia, forma y color amarillento. Desde entonces, a ese conjunto se lo llamó " mahonnaise', por el puerto Mahon.
Pues nosotros creemos que debe ser algo parecido a lo que hizo este cocinero, el tema de la Ensalada de Pasta ¿No? 
La verdad sabemos que la pasta es Italiana, y seguro ellos se adjudicaran todos lo méritos en este sentido, pero bueno por que no pensar que fue en España donde se ideo esta ensalada. Por que no sé los Italianos, pero nosotros raro  es el plato que no acompañemos con una ensalada. Entonces por que no imaginar que una madre o un padre,atareados, un día se encontraban sin pesto, ni nata, ni tomate frito y dijo él o ella ah si, pues nada. Vertió él o ella la pasta sobre la ensalada y tan rico, a comer peques...Por que a los niños les encanta.

Que podemos decir del  arroz con leche, pues que quizás sea el postre mas genuinamente autóctono de nuestra tierra, y desde hace muchos siglos, ya que los mas antiguos recetarios españoles, cuando referencian el arroz, siempre lo presentan guisado con leche.
Gracias a los árabes se extendió por toda la península y la palabra arroz es un vocablo adaptado del árabe “arruzz”. En la época romana era conocido como comida excepcional por su exotismo. La utilización de la harina de arroz fue el primer paso importante en nuestra cocina de los siglos XV y XVI, por las recetas que ofrecía el famoso “menjar blanc”, este plato de origen catalán o valenciano conocido en toda Europa, que era una crema espesa que se obtenía a base de pechugas de gallina, arroz, almendras y azúcar. Se comía como postre en las mesas de gente pudiente.

Quizá con el abaratamiento de las especias debido al descubrimiento del Nuevo Mundo, los cocineros villanos comenzaron a forzar su imaginación y de este “manjar real” hacia el siglo XVII llegaron a elaborar el arroz con leche como simple plato, sin tropezones y para gente más humilde.

!Oye pero mirad quién os ha visitado y vosotras sin saberlo!